Ama! deja que tu alma brille...

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Amor Verdadero...amor profundo, trascendental...incondicional
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lunes, 28 de noviembre de 2011

Canción del Sembrador de Voces...

 
Canción del Sembrador de Voces

Caminando al azar por los caminos,
por los muchos caminos distintos de la vida,
voy tirando palabras desnudas en el viento,
como quien va tirando, distraído,
semillas de naranja sobre el agua de un río.

Son palabras dispersas, acaso sin sentido,

palabras misteriosas que afluyen a mi boca,
cuyo origen ignoro.

Algunas veces pienso que es otro quien las pone

sobre mis propios labios para que yo las diga.
Y yo las digo; pero, tan displicentemente,
como quien va tirando, distraído,
semillas de naranja sobre el agua de un río.

La multitud que pasa me mira y se sonríe

y yo también sonrío; pero sé lo que piensa.

En cambio ella no sabe que yo estoy construyendo

con esas simples voces salidas de mis labios,
la estatua de mí mismo sobre el tiempo.


Franklin Mieses Burgos

jueves, 1 de septiembre de 2011

Y vienes...



Y VIENES

Y me traes hojas,

pájaros ciegos

que en tus manos,

como en nidos, se ocultan.

Y arena limpia,

como si hubiera ensayado

vientos en tus ojos.

Y me traes el placer ingenuo

de los niños y de las risas;

también algo que se escapa,

la tarde,

para explicarme cómo el cielo

hace el amor con las ventanas.


Mamen Alegre

jueves, 2 de junio de 2011

Historia de las arenas...


La Historia de las Arenas
Un arroyo, desde su nacimiento en las lejanas montañas, después de atravesar todo tipo de paisajes, alcanzó por fin las arenas del desierto. Igual que había cruzado todas las demás barreras, el arroyo trató también de cruzar esta, pero se encontró que en cuanto se adentraba en la arena, sus aguas desaparecían.
Sin embargo, estaba convencido de que su destino era cruzar ese desierto, y de que a la vez no había manera de cruzarlo. Entonces una voz oculta, que salía del mismo desierto, le susurró: “El viento cruza el desierto, e igualmente puede hacerlo el arroyo”.
El arroyo objetó que estaba arremetiendo contra la arena, pero que sólo estaba siendo absorbido; que el viento podía volar y de que gracias a esto podía atravesar el desierto.
“Arremetiendo de tu manera habitual no podrás atravesarlo. Desaparecerás o te convertirás en una marisma. Debes dejar que el viento te lleve a tu destino.”

“¿Pero cómo puede esto suceder?”.
“Dejando que el viento te absorba”.
Esta idea no era aceptable para el arroyo. Después de todo, nunca antes había sido absorbido. No quería perder su individualidad, y una vez que la hubiese perdido, ¿cómo iba a saber que podría volver a recuperarla?
“El viento”, dijo la arena, “cumple esa función. Evapora el agua, la transporta a través del desierto, y después la vuelve a dejar caer. Al caer en forma de lluvia, el agua se vuelve a convertir en un río”.
“¿Cómo puedo saber que esto es verdad?”

“Así es, y si no me crees, no podrás convertirte más que en un cenagal, e incluso eso te costará muchos, muchos años; e indudablemente no es lo mismo que un arroyo”.
“¿Pero, no puedo seguir siendo el mismo arroyo que soy hoy?”
“No puedes seguir así en ningún de los casos”, dijo el susurro. “Tu parte esencial es transportada y vuelve a formar un arroyo. Tú recibes el nombre que tienes, incluso hoy, porque no sabes que parte de ti es la esencial.”
Cuando el arroyo escucho esto, comenzó a resonar un cierto eco en sus pensamientos. Débilmente, recordó un estado en el cual él —¿o era una parte de él?— había sido sostenido en los brazos del viento. También recordó —¿lo recordó?— que esto era lo que realmente había que hacer, aunque no necesariamente lo más obvio.
Y el arroyo hizo ascender su vapor hacia los acogedores brazos del viento, que suavemente y con facilidad le llevaron hacia arriba y a lo lejos, dejándole caer suavemente en cuanto alcanzó la cima de la montaña, muchos, muchos kilómetros más allá.
Y como había abrigado sus dudas, el arroyo fue capaz de recordar y grabar con más fuerza en su mente los detalles de la experiencia.

Él reflexionó. “Sí, ahora he conocido mi verdadera identidad”.

El arroyo estaba aprendiendo. Pero las arenas susurraron: “Nosotras lo sabemos, porque lo vemos suceder un día tras otro y porque nosotras, las arenas, nos extendemos desde la orilla del río por todo el camino hasta la montaña”.
Y por eso se dice que el camino por el que el arroyo de la vida tiene que continuar su viaje, está escrito en las arenas.

Osho





domingo, 3 de abril de 2011

Amor Bonito


 Poema a un Amor Bonito
Quiero un amor bonito con estrellas por dentro todo paz y armonía que haga regio el encuentro.
Soñador de mañanas anunciando bondades que coseche confianza y recoja verdades.
Un amor que conmueva, que desboque corceles que duplique el latido, desbordando las mieles.
Sonriente y amable despojado de dudas que no doble o repita otro beso de judas.
Quiero un amor abierto natural y preciso un amor al que espero y en mis sueños diviso.
Un amor que de cerca no recuerde el pasado ni me explore el defecto rebuscando un pecado.
Majestuoso y sencillo que haga tierno el arrullo y que sea mi vida, mi razón y mi orgullo.
Para verla divina aunque pasen los años y sin ella sentirme que camino entre extraños.
Quiero un amor tranquilo que me de la sorpresa de besarme a diario con un beso de fresa.
Que camine a mi lado aunque esté envejecida y sentir si demora que oscurece la vida.
Un amor elegante, imborrable en su huella un amor que he jurado...será solo de ella.
Ernesto Cardenas

domingo, 27 de marzo de 2011

Citas de "Brida"

 "De nada sirve comprender el Universo entero cuando se está solo."
 
"El amor es arriesgado, pero siempre ha sido así. Hace millares de años que las personas se buscan y se encuentran."
 
"El camino de la magia -como, en general, el camino de la vida- es y será siempre el camino del Misterio."

"El bosque me enseño esto: que tu nunca seras mia y por eso te tendré para siempre, tu fuiste la única esperanza en mis días de soledad, la angustia en mis momentos de duda, la certeza de mis instantes de fe"

Paulo Coelho- ( citas de "Brida")

domingo, 13 de febrero de 2011

Simplicidad...

 Simplicidad 
Si pudiesemos abandonar la sabiduría y la sagacidad
La gente podría disfrutar el ser todos iguales;
Si pudiesemos abandonar el deber y la justicia
Todo podría basarse en las relacciones de amor o amistad;
Si pudiesemos abandonar el artificio y el provecho
La corrupción y el robo podrían desaparecer.
Aún así, semejantes remedios solo tratarían los síntomas
Por tanto son inadecuados.

La gente necesita remedios personales:
Revela tu auténtico yo,
Abraza tu naturaleza original,
Abandona tu propio interés,
Controla tu deseo. 
Lao Tse

martes, 8 de febrero de 2011

La muralla y los Libros...

 La muralla y los libros
Leí,días pasados, que el hombre que ordenó la edificación de la casi infinita
muralla china fue aquel primer emperador, Shih Huang Ti, que asimismo dispuso que se quemaran todos los libros anteriores a él. Que las dos vastas operaciones–las quinientas a seiscientas leguas de piedra opuestas a los bárbaros,la rigurosa abolición de la historia, es decir del pasado– procedieran de una persona y fueran de algún modo sus atributos, inexplicablemente me satisfizo y, a la vez, me inquietó.
Indagar las razones de esa emoción es el fin de esta nota. Históricamente, no
hay misterio en las dos medidas. Contemporáneo de las guerras de Aníbal,
Shih Huang Ti, rey de Tsin, redujo a su poder los Seis Reinos y borró el sistema feudal: erigió la muralla, porque las murallas eran defensas; quemó los libros, porque la oposición los invocaba para alabar a los antiguos emperadores.
Quemar libros y erigir fortificaciones es tarea común de los príncipes; lo único
singular en Shih Huang Ti fue la escala en que obró. Así lo dejan entender algunos sinólogos, pero yo siento que los hechos que he referido son algo más
que una exageración o una hipérbole de disposiciones triviales.
Cercar un huerto o un jardín es común; no, cercar un imperio. Tampoco es baladí pretender que la más tradicional de las razas renuncie a la memoria de su pasado, mítico o verdadero. Tres mil años de cronología tenían los chinos (y en esos años, el Emperador Amarillo y Chuang Tzu y Confucio y Lao Tzu), cuando Shih Huang Ti ordenó que la historia comenzara con él.
Shih Huang Ti había desterrado a su madre por libertina; en su dura justicia, los ortodoxos no vieron otra cosa que una impiedad; Shih Huang Ti, tal vez, quiso borrar los libros canónigos porque éstos lo acusaban; Shih Huang Ti, tal
vez, quiso abolir todo el pasado para abolir un solo recuerdo; la infamia de su
madre. (No de otra suerte un rey, en Judea, hizo matar a todos los niños para
matar a uno.)
Esta conjetura es atendible, pero nada nos dice de la muralla, de la segunda cara del mito. Shih Huang Ti, según los historiadores, prohibió que se mencionara la muerte y buscó el elixir de la inmortalidad y se recluyó en un palacio figurativo, que constaba de tantas habitaciones como hay días en el año; estos datos sugieren que la muralla en el espacio y el incendio en el tiempo fueron barreras mágicas destinadas a detener la muerte.
Todas las cosas quieren persistir en su ser, ha escrito Baruch Spinoza; quizá el Emperador y sus magos creyeron que la inmortalidad es intrínseca y que la corrupción no puede entrar en un orbe cerrado.
Quizá el Emperador quiso recrear el principio del tiempo y se llamó Primero, para ser realmente primero, y se llamó Huang Ti, para ser de algún modo Huang Ti, el legendario emperador que inventó la escritura y la brújula.
Este, según el Libro de los ritos, dio su nombre verdadero a las cosas; parejamente Shih Huang Ti se jactó, en inscripciones que perduran, de que todas las cosas, bajo su imperio, tuvieran el nombre que les conviene.
Soñó fundar una dinastía inmortal; ordenó que sus herederos se llamaran
Segundo Emperador, Tercer Emperador, Cuarto Emperador, y así hasta lo infinito...
He hablado de un propósito mágico; también cabría suponer que erigir la muralla y quemar los libros no fueron actos simultáneos.
Esto (según el orden que eligiéramos) nos daría la imagen de un rey que empezó por destruír y luego se resignó a conservar, o la de un rey desengañado que destruyó lo que antes defendía.
Ambas conjeturas son dramáticas, pero carecen, que yo sepa, de base histórica.
 
Herbert Allen Giles cuenta que quienes ocultaron libros fueron marcados con un hierro candente y condenados a construir, hasta el día de su muerte, la desaforada muralla.
Esta noticia favorece o tolera otra interpretación. Acaso la muralla fue una metáfora, acaso Shih Huang Ti condenó a quienes adoraban el pasado a una obra tan vasta como el pasado, tan torpe y tan inútil.
Acaso la muralla fue un desafío y Shih Huang Ti pensó: “Los hombres aman el pasado y contra ese amor nada puedo, ni pueden mis verdugos, pero alguna vez habrá un hombre que sienta como yo, y ése destruirá mi muralla, como yo he destruído los libros, y ése borrará mi memoria y será mi sombra y mi espejo y no lo sabrá”.
Acaso Shih Huang Ti amuralló el imperio porque sabía que éste era deleznable
y destruyó los libros por entender que eran libros sagrados, o sea libros que enseñan lo que enseña el universo entero o la conciencia de cada hombre.
Acaso el incendio de las bibliotecas y la edificación de la muralla son operaciones que de un modo secreto se anulan.
La muralla tenaz que en este momento, y en todos, proyecta sobre tierras que
no veré su sistema de sombras es la sombra de un César que ordenó que la más reverente de las naciones quemara su pasado; es verosímil que la idea nos toque de por sí, fuera de las conjeturas que permite. (Su virtud puede estar en la oposición de construir y destruir, en enorme escala.)
Generalizando el caso anterior, podríamos inferir que todas las formas tienen
su virtud en sí mismas y no en un “contenido” conjetural.

Eso concordaría con la tesis de Benedetto Croce; ya Pater, en 1877, afirmó que todas las artes aspiran a la condición de la música, que no es otra cosa que forma. La música, los estados de la felicidad, la mitología, las caras trabajadas por el tiempo, ciertos crepúsculos y ciertos lugares, quieren decirnos algo, o algo dijeron que no hubiéramos debido perder, o están por decir algo; esta inminencia de una revelación, que no se produce, es, quizá, el hecho estético.
Jorge Luis Borges

jueves, 3 de febrero de 2011

Un Amanecer...



No fue la aurora, fue que, de repente,
los pulsos rebosaron de las venas.
Fue que las manos se sintieron llenas
de una callada claridad naciente.

Fue que en el corazón brotó, impaciente,
un desusado pulso de azucenas.
Fue que la sombra se deshizo, apenas,
cuando la luz la desbordó en torrente.

Fue la rosa del sol naciendo, erguida,
como una voz, de pronto, en las montañas.
Fue el cielo, el aire, el cántico, la vida.
No pudo ser el alba silenciosa.

Fue el amor despertando en mis entrañas
como una inmensa mano poderosa.

LUIS LÓPEZ ANGLADA – A UN AMANECER







miércoles, 2 de febrero de 2011

Fragmento de "Cartas a Olga"


'El ser hechizado en mi interior y el que está presente en el mundo se pueden dar la mano en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier manera: cuando contemplo la copa de un árbol o cuando miro los ojos de otra persona, cuando consigo escribir una carta bonita, cuando me emociona una canción o cuando el fragmento de una lectura pone mis pensamientos en efervescencia, cuando ayudo a alguien o alguien me ayuda a mí, cuando ocurre algo importante o cuando no ocurre nada especial. Esa necesidad nuestra, irreprimible, de trascender los horizontes situacionales, de cuestionar, conocer, explorar, entender, buscar la esencia de las cosas, ¿qué otra cosa es esa necesidad sino otra de las formas de aquel anhelo interminable por recobrar la integridad perdida del ser, aquel anhelo del yo de regresar al ser? ¿Qué otra cosa es sino ese anhelo intrínseco de despertar al propio ser oculto, adormilado, olvidado tantas veces, y a través de él alcanzar aquella plenitud e integridad de la existencia que nuestra intuición nos permite vislumbrar?'

Fragmento de 'Cartas a Olga' de Vaclav Havel.




miércoles, 26 de enero de 2011

Conecta con tus Dones


 Cuesta creer que vivimos en un mundo donde la mayoría de la gente se preocupa más por seguir a la multitud y hacer lo que hacen todos que por vivir sus sueños. Robin S. Sharma

...El conectar con tus dones y tu misión implica comenzar a transitar el camino angosto, pues es un camino único que SOLO TÚ puedes crear y que no ha sido creado por nadie más. No hay camino hecho, tu lo irás creando sobre la marcha. No hay meta real, porque nadie sabe lo que hay detrás. Solamente puedes dejarte guiar por tu intuición, por tu corazón y tener la fe de que detrás de la puerta hay algo grande esperando por ti. Justo ahí comienzas a escribir la historia sobre papel EN BLANCO.
Si todavía no conectas con tus dones, puedes comenzar por permitirte SER y hacer todo lo que te hace feliz y te conecta con la vida. Todo aquello que te suma y te da pilas. Todo lo que te conecte con la alegría, la pasión y el amor está dentro del desarrollo de tus dones y misión.
Aprende a elegir entre lo que te da y te suma y lo que te resta, pues en la medida en que eliges lo mejor para ti, estás siendo leal a ti mismo y estás respetando tu identidad. Al mantener esta conexión estás fortaleciéndote, estás trabajando con tu poder personal, estarás defendiendo tu identidad… estás abriendo el camino.
No hay nada oculto bajo el sol, no hay grandes misterios escondidos, la verdad la llevamos dentro y sigue latente. El secreto es simplemente… SER.
Harumi Puertos

Toquemos el Cielo...
Subamos al cielo
puedes treparte en mis manos
tu tienes el don de hacer magia en mi.
Vayamos muy alto
tan lejos de todo
que los mares nos parezcan
solo lineas de sudor.
Crucemos el halo
de lo que esta escrito, de lo predestinado,
tu tienes el don de hacernos desaparecer.
Dejemos minutos pasar sin contarlos
bebamos del vino, comamos del pan.
Toquemos el cielo
mi amor, no es en vano
que en esta gran noche
seamos amor.
 
Andrea Martz

martes, 25 de enero de 2011

Cita


La diferencia entre vivir desde el alma y vivir sólo desde el ego radica en tres cosas: la habilidad de percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo. Sería un error pensar que se necesita ser un héroe endurecido para lograrlo. No es así.
Se necesita un corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer una y otra vez.
Citas del libro “Mujeres que Corren con los Lobos"
por Clarissa Pinkola Estés







miércoles, 5 de enero de 2011

Blake


Blake

¿Dónde estará la rosa que en tu mano

prodiga, sin saberlo, íntimos dones?

No en el color, porque la flor es ciega,

ni en la dulce fragancia inagotable,

ni en el peso de un pétalo. Esas cosas

son unos pocos y perdidos ecos.

La rosa verdadera está muy lejos.

Puede ser un pilar o una batalla

o un firmamento de ángeles o un mundo

infinito, secreto y necesario,

o el júbilo de un dios que no veremos

o un planeta de plata en otro cielo

o un terrible arquetipo que no tiene

la forma de la rosa.

J. L. Borges 
Representando la "totalidad" con la simpleza y belleza de una Rosa es donde  lo mas puro e intimo resurge de nuestro interior, es donde la humildad se hace presente...




lunes, 27 de diciembre de 2010

Dime...


Dime por favor donde no estás
en qué lugar puedo no ser tu ausencia
dónde puedo vivir sin recordarte,
y dónde recordar, sin que me duela.

Dime por favor en que vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,
y no el sentir que tú te encuentras lejos.

Dime por favor por qué camino,
podré yo caminar, sin ser tu huella;
dónde podré correr no por buscarte,
y dónde descansar de mi tristeza.

Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol, que tiene luz tan solo,
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor donde hay un mar,
que no susurre a mis oídos tus palabras.
Dime por favor en qué rincón,
nadie podrá ver mi tristeza;

dime cuál es el hueco de mi almohada,
que no tiene apoyada tu cabeza.
Dime por favor cuál es la noche,
en que vendrás, para velar tu sueño;

que no puedo vivir, porque te extraño;
y que no puedo morir, porque te quiero.

Dime, Jorge Luis Borges

viernes, 10 de diciembre de 2010

"Quiero Pintar la Luz"

El niño dijo, “quiero pintar la luz”. Y Dios quedó perplejo

Una escalera, un espejo y un pincel. Estas cosas recogió Iván esa mañana, nada más. Esperó a que asomara el sol y enderezó sus pasos hacia Oriente. Caminó y caminó y pronto llegó hasta donde estaba el sol, brillante, con destellos rojizos todavía. Lo encontró apoyado sobre la tierra luciendo su redondez y multiplicándose en las infinitas gotas de rocío.
Puso el espejo de espaldas al sol, con el pincel tomó un poco de su luz y la aplicó sobre la superficie brillante del cristal. Repitió la operación una y otra vez. Y otra vez más… Y cada vez tenía que levantar más su brazo porque el sol se elevaba en el cielo hasta quedar fuera de su alcance.
Entonces tomó la escalera, la abrió en caballete, subió y otra vez alcanzó al sol con su pincel. Siguió pintando con la luz sin cubrir toda la superficie del espejo. Y a medida que el sol se elevaba el niño subía: ahora un peldaño, luego otro, más tarde otro más. Se apresuraba a pintar para terminar la obra antes que la escalera agotara su estatura y el astro quedara fuera de su alcance.
El sol se elevaba y se elevaba y el niño subía y subía para recoger la luz con su pincel. La obra de luces avanzaba, las figuras nacían de la imaginación del pequeño arista y se plasmaban en el espejo sin quitarle su virtud, sin impedirle duplicar las cosas. El sol alcanzó el cenit y el niño, que todavía no había concluído su obra de luces, vio que la escalera, cuyos peldaños podía contar con los dedos de sus manos, lo había elevado hasta lo más alto del cielo. Entonces supo que esa escalera tenía tantos peldaños cuantos anhelos guardaba en su corazón.
Iván volvió su mirada sobre el espejo, examinó cuidadosamente la obra de sus manos y quiso contrastar las luces con algunas sombras, para que las imágenes se corporizaran y deambularan entre los hombres. Y como en ese momento el sol iniciaba su camino hacia el Poniente, hacia el país de las sombras, creyó que así como su pincel había recogido la luz del ascenso, ahora podría recoger las sombras del descenso. Y cuando lo levantó para tomar algunas sombras, le dijo el sol que no las tenía, que las sombras no eran su atributo, que podía darle algunos matices de su ocaso para que el niño cumpliera su deseo, pero que esos matices también eran de luz.
Así, cuando el sol se ocultó, cuando el niño concluyó su obra y la escalera recobró su estatura original, la luz no se ausentó en ese país porque el cuadro iluminó ese lado del mundo como no había ocurrido desde los días de la Creación. Fue por eso que cuando el niño dijo “quiero pintar la luz”, Dios quedó perplejo.

Eduardo Dermardirossian
 

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sinfonía Divina



 
"Dios es una sinfonía. Todos los miles
de millones de formas e individuos son
notas de esa sinfonía.
Pero la esencia de la sinfonía no es la
nota sino la música que quiere sonar en
la nota.
Cada uno de nosotros es una nota en la
que se manifiesta la sinfonía divina"

(Willigis Jäger)

lunes, 18 de octubre de 2010

Sonetos para mi Madre

Sonetos para mi madre

El mismo aliento que abre las corolas

No bien el alba trae alada al día,

Abre a la luz mi casta poesía

Sobre un campo de tenues amapolas.


¡Oh, devorante amor, que te acrisolas,

en el fuego infernal del alma mía

donde quemé palabras a porfía

para engarzarte en alma de corolas!


Párteme despiadado el corazón

Si es que habrá de nacer de ese dolor

La más pura y sentida poesía


¡Que no alcanza el clamar de mis anhelos

ni toda la belleza de mis cielos

para ensalzar aquí a la madre mía!


Por Dios, iluminada madre mía,

tú simbolizas el amor fecundo

el que sostiene y fortalece al mundo

con firme y abnegada valentía.


Ofertorio de amor, tu eucaristía

la elevan tus dos manos sobre el mundo

iluminando arcanos sin segundo

con llamas de esperanza todavía.


Oh, corazón de madre, arca divina,

donde guardas la mies sin una espina

santificada por inmensa fe.


Apártanos del mal, madre y perdura,

sobre una tierra en paz, más clara y pura

para una eternidad de luz. Amen.

Polo Godoy Rojo

Gracias Ramón!!"

jueves, 7 de octubre de 2010

Destino


La búsqueda del destino

"La eternidad está en todo momento

La perfección existe antes que el caos

La magia es más fuerte que la espada

La evolución es una Ley Suprema

La mística es más verdadera que la lógica

El amor profundo brota de la meditación

La pureza es más noble que el egoísmo

El entusiasmo es el motor que realiza los sueños

La intuición es la voz del alma

El sexo es fuente de liberación y espiritualidad

El arte es la ruta del espíritu

La muerte es el motor de la vida

El destino es dirigido por la vocación

La crítica es escapar de uno mismo

El miedo es el peor enemigo del hombre

Las religiones son una utopía

El ser humano es libre

El control es represión

El cambio es lo único permanente

La naturaleza no es moral, ni buena ni mala, sino justa

El deseo es la causa de la existencia

La risa es el sello de la gente feliz

La conciencia es el arma para el crecimiento espiritual

El cielo es un estado interior

La vivencia es más valiosa que la experiencia

El hombre que renuncia a sus sueños ya está muerto

Y Dios es más real que el escepticismo,

porque está en el Alma de todo aquel que busque su verdadero destino."


Extraído del libro “La búsqueda del destino” de Guillermo Ferrara

domingo, 3 de octubre de 2010

Hoy he nacido!


HOY HE NACIDO
Cada día que pase, has de decirte:           
«¡Hoy he nacido!                             
El mundo es nuevo para mí;
la luz  
esta que miro,  hiere, sin duda, por la vez primera           
mis ojos límpidos;                           
la lluvia que hoy desfleca sus cristales     
es mi bautismo.                               
»Vamos, pues, a vivir un vivir puro,         
un vivir nítido.                             
Ayer, ya se perdió: ¿fui malo?, ¿bueno?       
...Venga el olvido,                           
y quede sólo, de ese ayer, la esencia,       
el oro íntimo                                 
de lo que amé y sufrí mientras marchaba       
por el camino.                               
»Hoy, cada instante, al bien y a la alegría   
será propicio,                               
y la esencial razón de mi existencia,         
mi decidido                                   
afán, volcar la dicha sobre el mundo,         
verter el vino                               
de la bondad sobre las bocas ávidas           
en redor mío.                                 
»Será mi sola paz la de los otros;           
su regocijo                                   
mi regocijo, su soñar mi ensueño;             
mi cristalino                                 
llanto, el que tiemble en los ajenos, párpados;
y mis latidos,                               
los latidos de cuantos corazones             
palpiten en los orbes infinitos.             
Cada día que pase, has de decirte:           
«¡Hoy he nacido!»                           

                                                           AMADO NERVO - Poeta Mexicano - 1870 - 1919

viernes, 24 de septiembre de 2010

Certezas...



Certezas Matinales

Dominados cuando tu mano espiritual
se abandona a la realidad inexplicada

los pulidos objetos sobre la mesa

no plantean ningún enigma. Estar allí

es lo más feliz que puede sucederles.

Mi respiración

que había amanecido tan difícil

entra en la fresca pulsación de la mañana.

El mundo podría olvidar desde ahora

su jadeo nocturno, sus reiterados sueños negativos

si comenzara de nuevo

con la misma certeza de mi mano

alzando esta taza de café.


Joaquin Giannuzzi-
Antología de poesía Argentina

martes, 21 de septiembre de 2010

BIENVENIDA PRIMAVERA

Poema de Gabriela Mistral
" Doña Primavera "
Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!

Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...

No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?

¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.

Gabriela Mistral