Ama! deja que tu alma brille...

Ama! deja que tu alma brille...
Amor Verdadero...amor profundo, trascendental...incondicional

miércoles, 8 de junio de 2011

Tu Sed...

 Nadie puede convencerte de que hay una sed dentro tuyo.
Yo puedo decirte que la sentí y tu tienes que encontrar la tuya. 
Cuando la encuentres, recién entonces empieza el proceso de calmar esa sed. 
El auto-conocimiento puede ayudar. 
Nos permite conectarnos con el mundo interior donde está la dicha.
Si es una catarata, si es un río o si es un arroyo,
acércate a ello con una sed sincera en tu corazón,
un poquito de humildad, un poquito de querer conocer. 
Deja al corazón que sea el juez
Prem Rawat-Maharaji

jueves, 2 de junio de 2011

Historia de las arenas...


La Historia de las Arenas
Un arroyo, desde su nacimiento en las lejanas montañas, después de atravesar todo tipo de paisajes, alcanzó por fin las arenas del desierto. Igual que había cruzado todas las demás barreras, el arroyo trató también de cruzar esta, pero se encontró que en cuanto se adentraba en la arena, sus aguas desaparecían.
Sin embargo, estaba convencido de que su destino era cruzar ese desierto, y de que a la vez no había manera de cruzarlo. Entonces una voz oculta, que salía del mismo desierto, le susurró: “El viento cruza el desierto, e igualmente puede hacerlo el arroyo”.
El arroyo objetó que estaba arremetiendo contra la arena, pero que sólo estaba siendo absorbido; que el viento podía volar y de que gracias a esto podía atravesar el desierto.
“Arremetiendo de tu manera habitual no podrás atravesarlo. Desaparecerás o te convertirás en una marisma. Debes dejar que el viento te lleve a tu destino.”

“¿Pero cómo puede esto suceder?”.
“Dejando que el viento te absorba”.
Esta idea no era aceptable para el arroyo. Después de todo, nunca antes había sido absorbido. No quería perder su individualidad, y una vez que la hubiese perdido, ¿cómo iba a saber que podría volver a recuperarla?
“El viento”, dijo la arena, “cumple esa función. Evapora el agua, la transporta a través del desierto, y después la vuelve a dejar caer. Al caer en forma de lluvia, el agua se vuelve a convertir en un río”.
“¿Cómo puedo saber que esto es verdad?”

“Así es, y si no me crees, no podrás convertirte más que en un cenagal, e incluso eso te costará muchos, muchos años; e indudablemente no es lo mismo que un arroyo”.
“¿Pero, no puedo seguir siendo el mismo arroyo que soy hoy?”
“No puedes seguir así en ningún de los casos”, dijo el susurro. “Tu parte esencial es transportada y vuelve a formar un arroyo. Tú recibes el nombre que tienes, incluso hoy, porque no sabes que parte de ti es la esencial.”
Cuando el arroyo escucho esto, comenzó a resonar un cierto eco en sus pensamientos. Débilmente, recordó un estado en el cual él —¿o era una parte de él?— había sido sostenido en los brazos del viento. También recordó —¿lo recordó?— que esto era lo que realmente había que hacer, aunque no necesariamente lo más obvio.
Y el arroyo hizo ascender su vapor hacia los acogedores brazos del viento, que suavemente y con facilidad le llevaron hacia arriba y a lo lejos, dejándole caer suavemente en cuanto alcanzó la cima de la montaña, muchos, muchos kilómetros más allá.
Y como había abrigado sus dudas, el arroyo fue capaz de recordar y grabar con más fuerza en su mente los detalles de la experiencia.

Él reflexionó. “Sí, ahora he conocido mi verdadera identidad”.

El arroyo estaba aprendiendo. Pero las arenas susurraron: “Nosotras lo sabemos, porque lo vemos suceder un día tras otro y porque nosotras, las arenas, nos extendemos desde la orilla del río por todo el camino hasta la montaña”.
Y por eso se dice que el camino por el que el arroyo de la vida tiene que continuar su viaje, está escrito en las arenas.

Osho





martes, 24 de mayo de 2011

Confianza...

Ten siempre Confianza

A veces parece que todos los caminos se cierran,
que la noche es eterna,
que el invierno ha congelado los corazones,
que no existen más rosas,
que tu destino son las lágrimas,
que no hay sino soledad para ti,
que han desaparecido las estrellas,

que la sonrisa se apagó sobre la tierra,
que los días son cortos y lluviosos,
que las noches son interminables y sin luna,
que no hay espacio alguno para tus pies,
que no hay salida en la calle de tu vida,
que la indiferencia y la desilusión
aprisionan tu corazón …

Pero aún entonces puedes confiar
que tú eres un camino eterno y abierto,
que tu eres un día luminoso,
que en tu alma no hay estaciones,
sólo las hay en tu mente,
que hasta en el desierto
más árido y seco hay una flor,
que las lágrimas, como el agua,
dan vida y fecundidad,
que tú eres el mejor amigo de ti mismo,

que tu alma es un cielo
lleno de luz y de estrellas,
que dentro de ti el rostro de la vida sonríe,
que en ti está el sol radiante,
solo es noche si le das la espalda,
que el mundo es ancho y no ajeno,
sino tuyo porque tú eres el mundo,
que norte, sur, este y oeste
son puntos para tu elección,
que tu eres amor pleno.

Estás destinado a dar,
más que a recibir.

Ten confianza porque aunque tu mente
te hable de puertas cerradas y de soledad,
ése es un engaño temporal y pasajero.

Tu estás destinado a ser luz
para muchos que necesitan
de tu luz y de tu amor.

No te quedes cerrado en tu rincón

~Darío Lostado~

martes, 17 de mayo de 2011

Me buscas?

Aquí estoy...

¿Me estás buscando? Estoy sentado junto a ti,

espalda contra espalda.

No me encontrarás en las estupas, ni en los templos indios,

ni en las sinagogas, ni en las catedrales,

ni en las multitudes, ni en los kirtans,

ni en las piernas forzadas en torno al cuello,

ni en la comida vegetariana.

Cuando me busques de verdad, me verás inmediatamente.

Me encontrarás en la fracción más minúscula de tiempo.

Kabir dice: "Estudiante, ¿decidme qué es Dios?".

Es el aliento en el aliento.

Kabir

viernes, 13 de mayo de 2011

Dos Cuerpos...



Dos cuerpos
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

Octavio Paz

viernes, 29 de abril de 2011

Dichoso...


Dichoso...

Dichoso el que olvida

el porqué del viaje

y, en la estrella, en la flor, en el celaje

deja su alma prendida.

Antonio Machado










miércoles, 27 de abril de 2011

Embriagado de Amor...

Excepto el Amor intenso,
excepto el Amor,
no tengo otro trabajo;
salvo el Amor tierno
no siembro otra semilla.

Ibn 'Arabi


¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?,
pues no me reconozco a mí mismo.
No soy cristiano ni judío,
ni mago ni musulmán.
No soy del Este ni del Oeste,
ni de la tierra ni del mar.
No soy de la mina de la Naturaleza
ni de los cielos giratorios.

No soy de la tierra ni del agua,
ni del aire ni del fuego.
No soy del empíreo ni del polvo,
ni de la existencia ni de la entidad.

No soy de India ni de China,
ni de Bulgaria ni de Grecia.
No soy del reino de Irak
ni del país de Jurasán.

No soy de este mundo
ni del próximo,
ni del Paraíso
ni del Infierno.
No soy de Adán ni de Eva,
ni del Edén,
ni de Rizwán.
Mi lugar es el sin lugar,
mi señal es la sin señal.
No tengo cuerpo ni alma,
pues pertenezco al alma del Amado.

He desechado la dualidad,
he visto que los dos mundos son uno;
Uno busco,
Uno conozco,
Uno veo,
Uno llamo.

Estoy embriagado con la copa del Amor,
los dos mundos han desaparecido de mi vida;
no tengo otra cosa que hacer más que el jolgorio y la jarana”.


Fragmento extraído del libro de Yalal ud-Din Rumi, Poemas sufíes, Madrid: Hiperión, 1988